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La publicidad es una técnica de promoción o comunicación que consiste en dar a conocer, informar y hacer recordar un producto o servicio al público, así como en persuadir, estimular o motivar su compra, consumo o uso, a través del uso de una comunicación y medios impersonales, es decir, a través de una comunicación y medios que van dirigidos a varias personas a la vez.

Entre los servicios que ofrece la publicidad a los usuarios se encuentran:

Establecer objetivos publicitarios que suelen estar relacionados con: crear intriga sobre el lanzamiento de un nuevo producto, dar a conocer un nuevo producto, informar sobre las características de un producto, resaltar los principales beneficios o atributos de un producto, posicionar una marca o un lema publicitario, persuadir, estimular o motivar la compra, consumo o uso de un producto, hacer recordar la existencia de un producto.

Definir público objetivo: la razón de definir el público objetivo es que no todos los públicos tienen acceso a los mismos medios publicitarios ni reaccionan por igual ante el mismo mensaje, por lo que al definir claramente cuál será nuestro público objetivo, podremos ser más eficientes a la hora de diseñar nuestras estrategias publicitarias.

Analizar público objetivo: una vez que hemos definido nuestro público objetivo, lo analizamos y señalamos las principales características que posea y que nos puedan servir a la hora de diseñar nuestras estrategias publicitarias.

Determinar presupuesto publicitario: una vez que hemos analizado a nuestro público objetivo, determinamos nuestro presupuesto publicitario, es decir, determinamos cuánto estaremos dispuestos a invertir en nuestra publicidad o campaña publicitaria.

Redactar mensaje publicitario: una vez que hemos seleccionado los medios publicitarios que utilizaremos, redactamos el mensaje publicitario que enviaremos a nuestro público objetivo a través de dichos medios con el fin de alcanzar nuestros objetivos publicitarios.

El mensaje publicitario debe señalar las principales características y beneficios del producto, debe ser atractivo y persuasivo, debe tener un lenguaje claro y fluido, y debe ser corto y conciso. Asimismo, también debe estar redactado en base a las características de nuestro público objetivo, por ejemplo, si éste le da prioridad a una determinada característica del producto, deberíamos resaltar dicha característica en nuestro mensaje.

Finalmente, una vez que hemos hecho efectiva nuestra publicidad, medimos y evaluamos los resultados obtenidos, y comprobamos de que hayamos cumplido con los objetivos propuestos para que, en caso contrario, tomemos las medidas correctivas que sean necesarias.